Un PIR se entera de que has cruzado el pasillo. Un mmWave, en cambio, puede seguir sabiendo que sigues en el sofá aunque casi no te muevas. Parece un matiz menor, hasta que la luz se apaga justo cuando estás leyendo, trabajando o a mitad de película.
Los sensores de radar de ondas milimétricas ganan terreno en 2026, pero eso no significa que el PIR se haya quedado obsoleto. Esa misma sensibilidad que detecta a alguien casi inmóvil también capta cortinas, ventiladores o movimiento al otro lado de una pared si la instalación no está bien ajustada. Acertar depende más de la habitación y de lo que quieras automatizar que de llevarte a casa la tecnología más nueva.
Movimiento y presencia son preguntas distintas
Un PIR detecta cambios en la radiación infrarroja que capta cuando un cuerpo caliente se mueve dentro de su campo de visión. Por eso responde genial en cuanto entras en una habitación, pero puede perderte de vista si te quedas quieto varios minutos.
Un sensor mmWave emite ondas de radio y analiza cómo rebotan. Reconoce movimientos mucho más finos: teclear, cambiar de postura, incluso respirar. No graba imagen ni necesita luz, pero sí tiene que procesar una escena llena de paredes, muebles y objetos que también reflejan la señal.
- PIR: rápido, sencillo, barato y perfecto para detectar que alguien pasa.
- mmWave: mantiene la ocupación aunque casi no te muevas, y en muchos modelos puede trabajar por distancias o zonas.
- Combinado: el PIR confirma la entrada al instante y el radar sostiene la presencia hasta que la habitación queda realmente vacía.
Para zonas de paso, el PIR sigue siendo la opción con más sentido
En un recibidor, una escalera, un pasillo distribuidor o un trastero normalmente te basta con saber que alguien ha pasado por ahí. El PIR responde rápido y gasta tan poco que muchos modelos aguantan meses o incluso años con pila, según el dispositivo y cuánto lo uses.
Suele ser más fácil de instalar, además. Necesita ver la zona, y funciona mejor cuando cruzas su campo de detección que cuando caminas directo hacia él. Si programas la automatización para apagar la luz unos segundos después del último movimiento, encaja de maravilla en espacios donde nadie se queda parado.
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Cuando vas a quedarte quieto, gana el mmWave
Un despacho, el rincón de lectura, el sofá o la mesa del comedor son terreno complicado para un PIR. Texas Instruments documentó que un radar mmWave es capaz de captar movimientos finos, como escribir, e incluso señales tan sutiles como la respiración, justo donde el PIR solo reconoce a alguien caminando.
Eso te deja mantener encendida una lámpara mientras trabajas, conservar la climatización cuando estás sentado o apagar la habitación poco después de que quede vacía de verdad. Algunos modelos, además, dividen la estancia en zonas, así que el escritorio y el sofá pueden disparar escenas distintas.
No des por sentado que todo sensor de radar hace seguimiento de personas, crea varias zonas o detecta caídas. Eso depende del dispositivo y de su software concretos. Y la frecuencia que anuncian, sea 24 o 60 GHz, tampoco te dice por sí sola si la integración o los algoritmos están bien resueltos.
Esa sensibilidad extra también genera falsas alarmas
El radar puede reaccionar a un ventilador oscilando, una cortina que se mueve con el aire, un robot aspirador, agua corriendo o simples reflejos en cristal y metal. Con la sensibilidad demasiado alta, incluso puede marcar la habitación como ocupada por movimiento al otro lado de una pared fina.
Aqara, por ejemplo, recomienda alejar su sensor FP2 de espejos, metales, aires acondicionados, ventiladores y cortinas, y marcar en el mapa bordes, entradas y posibles fuentes de interferencia. Cada modelo se ajusta a su manera, pero la lección vale para todos: un mmWave pide calibración, no enchufarlo y olvidarte de él.
Dónde poner el sensor para que la automatización no falle
Empieza con una sola habitación y sensibilidad moderada
Empieza instalando el sensor en la estancia donde más te fastidia perder la presencia, normalmente el despacho. Limita el alcance a la zona que realmente usas y arranca con una sensibilidad media. Subirlo todo al máximo desde el principio suele traer más falsas detecciones que mejoras reales.
Apunta a la actividad, no a una puerta abierta
Un radar apuntando al sofá o a la mesa tiene mucho más contexto que otro enfrentado a una puerta, una ventana o una pared que da al pasillo. Respeta la altura y el ángulo que recomienda el fabricante, porque un cambio pequeño puede dejarte un punto ciego o hacer que capte la habitación de al lado.
Define por separado entrada, permanencia y salida
Una automatización que funciona de verdad suele usar el PIR para encender al entrar y el mmWave para sostener el estado de ocupado. Para apagar, mete un margen breve de ausencia y no dependas de una sola lectura instantánea. Así reduces el retraso al entrar y evitas que la luz se apague mientras sigues ahí dentro.
Wi-Fi, Zigbee o integración local: mira esto antes de pagar
La tecnología de detección y la forma de conectarse son dos decisiones distintas, aunque se compren juntas. Un sensor puede llevar radar mmWave y comunicarse por Wi-Fi, Zigbee o un sistema propietario. Comprueba si necesita alimentación USB permanente, un hub y acceso a la nube para configurar zonas o actualizar el firmware.
- Entidad disponible: presencia, movimiento, distancia, número de personas o zonas independientes, según el modelo.
- Ecosistema: Alexa, Google Home, Apple Home, SmartThings o Home Assistant, y qué funciones expone realmente a cada uno.
- Control local: qué automatizaciones siguen funcionando sin internet y qué ajustes dependen sí o sí de la app del fabricante.
- Alimentación: el PIR encaja mejor con pilas; el radar en continuo suele pedir cable o una batería con más compromisos.
- Privacidad: el radar no graba vídeo, pero sus datos pueden revelar ocupación y rutinas, así que merece la pena saber dónde se procesan.
Si te decantas por Zigbee o por un sensor que necesita puente, revisa antes los hubs domóticos Zigbee y multiprotocolo. Tener una red estable pesa más que sumar una función avanzada que luego se queda sin conexión.
Tres automatizaciones donde se nota la diferencia
Despacho que no te deja a oscuras
Enciende la luz con el primer movimiento y mantenla mientras haya presencia en la zona de la mesa. Añade la luz ambiental como condición, para que no se dispare cuando ya entra suficiente luz natural.
Salón con escenas distintas para sofá y comedor
Un modelo con zonas puede activar una luz cálida cuando detecta el sofá y una iluminación más intensa en la mesa. Para montar estas escenas, echa antes un vistazo a las bombillas LED inteligentes compatibles con tu plataforma.
Baño que combina presencia y humedad
La presencia puede mantener la luz encendida mientras alguien sigue ahí quieto, pero el extractor debería hacer caso también a la humedad. Cruzar dos señales suele ser más fiable que pedirle a un solo sensor que lo adivine todo.
En 2026 el radar avanza, pero no compres promesas futuras
La industria está metiendo módulos de 60 GHz cada vez más pequeños, capaces de detectar posición, postura o respiración sin usar cámara. En julio de 2026, AKM anunció la producción en masa de uno de estos módulos pensado para hogares y monitorización asistencial. Es una señal clara de hacia dónde va el mercado, no una garantía de que el sensor doméstico que tienes delante ya ofrezca esas funciones.
Compra por lo que el dispositivo hace hoy, en tu ecosistema. Si solo necesitas encender una luz al cruzar el pasillo, el PIR sigue siendo la opción con más sentido. Si quieres saber si sigue habiendo alguien en el sofá o en el escritorio, el mmWave justifica la instalación y el tiempo que le dediques a ajustarlo.
La instalación que mejor funciona suele combinar los dos
PIR y mmWave no tienen por qué ser rivales. Uno detecta las entradas rápido y con poco consumo; el otro mantiene la ocupación cuando apenas hay movimiento. Juntos, la automatización enciende más rápido y tarda más en apagar sin necesidad.
Antes de comprar, decide qué pregunta tiene que responder el sensor en cada habitación: ¿ha pasado alguien? o ¿sigue habiendo alguien? Esa respuesta te va a ahorrar más errores que cualquier cifra grande impresa en la caja.